Conocida también como Ermita de Nuestra Señora de Arnotegui, está vinculada a la tradición del Misterio de Obanos y a la leyenda de Guillén y Felicia.
Cronología: Orígenes medievales, con reformas en época moderna (principalmente a principios de la década de 1960).
Advocación: Virgen de Arnotegui.
Materiales constructivos: Sillería en muros y esquinas; mampostería en alzados; cubiertas de teja a dos aguas; elementos añadidos en reformas posteriores.
Estado de conservación: Bueno, aunque con modificaciones respecto a la fábrica original.
Usos actuales: Espacio religioso y cultural vinculado a la tradición del Misterio de Obanos; lugar de peregrinación y celebración popular.
Contexto: Vinculada a la ruta jacobea y a la leyenda de Guillén y Felicia, constituye un referente patrimonial y simbólico para el pueblo de Obanos. La leyenda sitúa en esta ermita a Guillén de Aquitania, que terminó sus días en ella al regresar de Santiago tras confesar el crimen de matar a su hermana, Felicia.

