En la tercera y última jornada de información y consulta sobre el Misterio, el 19 de septiembre, el presidente de la Fundación, Mikel Pagola Erviti, presentó un boceto de su propuesta de dotar a Obanos de sendas esculturas artísticas que representen a los protagonistas del Misterio de Obanos: a Felicia y a Guillén.
Su propuesta es que se pudieran colocar junto al arco neomedieval de la plaza. Pagola plantea que lo ideal es que fueran de bulto redondo (exentas, que se podrían rodear), o si no de chapa (planas, como las del Monumento al Peregrino que está en lo alto de El Perdón-Erreniega, que fue instalado en 1996).
Las razones de plantear esta idea es que la Plaza de los Fueros de Obanos no tiene elementos artísticos que hagan referencia a que es el escenario en el que se representaba el Misterio y que, de hecho, la arquitectura que configura este espacio público por su flanco sur surgió como puro decorado de la propia obra. Más allá de las placas conmemorativas que hacen referencia al estreno, en 1965, y a que su fundador fue el sacerdote Santos Beguiristáin, que están discretamente pegadas a uno de los pilares de la iglesia, ningún otro elemento actúa como reclamo ni hito turístico de relevancia.
Su propuesta en este sentido es doble y va unida a su proyecto de renovación del espectáculo y a una vinculación más expresa, si cabe, de Obanos con el Camino que lo atraviesa:
- En su propuesta de actualización de la obra, en una nueva estampa, Pagola propone situar supuestamente a Felicia pasando por Obanos, por esta misma plaza. En ella expresará en voz alta, en teoría para sí misma, dos cosas que el público va a escuchar:
- 1º, expresará el motivo de su propio viaje: ansía la libertad de poder decidir sobre su vida y ser dueña de su destino como mujer, renegando «de ser desposada y reina / de gozar de los sentidos / de vivir plena de halagos» (como dice su hermano Guillén justo antes de encontrarla, en la obra original de Manuel Iribarren de 1965).
- 2º, establecerá un novedoso hito en el milenario Camino de Santiago, en pleno Obanos: Felicia, en esa nueva estampa, deseará que las generaciones futuras que hagan el Camino y pasen por Obanos, digan, para sus adentros y antes de cruzar el arco, el motivo de su viaje, tal y como hizo ella misma según la propuesta de la renovación del guión que propone Pagola. Así la obra del Misterio de Obanos, establecerá una nueva tradición jacobea, en pleno siglo XXI. A ese respecto, la nueva estampa incluiría un momentáneo ‘viaje al futuro’, coincidiendo en escena con Felicia. Ella quedaría congelada en la escena, ensimismada, mientras las luces que la iluminaban pasan a proyectarse sobre un grupo de peregrinos actuales que, uno por uno (a pie, a caballo, en bicicleta, etc) representarán la parte contemporanea de esta escena en la que recuerdan cómo Felicia estableció esta (nueva) tradición. Más abajo, en el apartado «Propuesta ‘Dos dimensiones diferentes‘ incluida en la versión de Pagola para el paso de Felicia por Obanos y el establecimiento de una nueva tradición dentro del Misterio«, se puede leer más información al respecto de esta novedad.
- Las esculturas servirían de símbolo perenne, fijas, en plena plaza, del propio Misterio. Y, como tales, serían un elemento llamativo y representativo, característico del pueblo, propio, único, diferente y útil como referencia turística con la finalidad de que los propios vecinos, los peregrinos y los visitantes se puedan hacer fotografías con las mismas, pidan un deseo, recen una oración, etc. Para ello el actual presidente de la Fundación propone que tengan tamaño natural (unos 1,8 metros de alto), para que quien se fotografíe con ellas, pueda sentirse junto a Guillén y Felicia: junto a los protagonistas del Misterio de Obanos.
Además, la intervención en este espacio público junto al arco, dejándolo todo a pie llano (sin bordillo), permitiría el paso de los peatones por el lateral del arco.
Fotomontajes (a modo de sugerencia):
Las siguientes imágenes sirven, con estos fotomontajes, para hacerse idea de la propuesta. Se han realizado utilizando fotos de esculturas del ‘Misteri d’Elx’ (de Elche, Alicante). En Obanos representarían a Guillén y a Felicia.
Relacionado: ver la noticia sobre la visita a la representación del «Misteri d’Elx» (Misterio de Elche) y comparación entre este y el Misterio de Obanos.
Abajo del todo de esta página pueden verse las fotos de las esculturas originales de Elche, que se han utilizado para ilustrar estos fotomontajes.




Qué modificación supondría en la Plaza de los Fueros de Obanos:




Propuesta ‘Dos dimensiones diferentes’ incluida en la versión de Pagola (de 2021) para el paso de Felicia por Obanos y el establecimiento de una nueva tradición dentro del Misterio:
El siguiente es un esquema de diálogos a modo de borrador de texto, no definitivo (entre otras cosas porque las partes de Felicia deberán ir en verso):
«(enlaza desde un momento anterior en el que Felicia se sorprende al descubrir que el Camino ya era camino -hasta Finisterre- antes de su cristianización)
– Señora, igual que lo hacían ya antes de los romanos, cuando esto ya era ruta, aunque no jacobea, dentro de cientos de años por aquí seguirán viniendo gentes con sus carretas del futuro, se lo aseguro, y con muy diversos fines e intenciones más allá que las de visitar a Santiago…
– ¿Vos creéis…? Sería fascinante ver a través de los tiempos y conocer de su boca por qué harán ellos su Camino… Les preguntaría ¿por qué camináis a Santiago, decidme, futuros peregrinos?
Y aquí los personajes medievales se quedan petrificados en la escena, y se ilumina una ancha ‘raja de luz’ en el camino (maping en el suelo), como que eso es una ‘fisura’ en el tiempo que mezcla ambos escenarios, metiéndose el tiempo moderno en la escena medieval. Entran peregrinos con mochilas y en bicicleta y llegando a la altura del crucero, pero desde el propio camino, hablan:
– !Ya estamos en Obanos, en la plaza del Misterio! Aquí escenifican que la princesa Felicia, durante su trayecto a Santiago, llena ella de propias dudas sobre su vida, hizo una pregunta a los peregrinos del futuro en esta plaza. Dejó a deber una respuesta a todo el que pasara peregrinando por aquí.
– Si, leí algo sobre esta ‘moderna leyenda’: que antes de pasar el arco que cierra la plaza hay que responderle a Felicia, que es como responderse cada uno a sí mismo, por qué haces realmente el camino. Cada uno debe sincerarse y resolver su propio ‘misterio’ en esta plaza del Misterio, ¿Pero cómo era concretamente la pregunta? A ver si me acuerdo… 🤔 (entonces vuelve a reactivarse e iluminarse Felicia que mira hacia ese lado a la nada, pero mira hacia ellos y repite la pregunta)
– 💤¿Peregrinos del mañana, por qué hacéis vuestro Camino? 💤(y vuelve a quedar paralizada pero en menor penumbra, para reforzar la coincidencia de espacio/tiempo, volviendo el movimiento a la escena moderna)
– Vale, ¿qué os parece si iniciamos nosotros la tradición de responderle ahora, que aún no hemos cruzado el arco? (y señalan hacia él). Pero hay que ser sinceros ¿eh? Quien quiera que lo diga en voz alta y los demás le oímos y quien lo prefiera que lo diga para su corazón…
– (El de la bici, apeado, se adelanta hacia el crucero y dice al aire pero hacia Felicia que está arriba): ¡Vale empiezo yo! Yo lo hago por deporte, por tradición, por cultura, por la fama del Camino, porque tenía ganas…
– (Una con mochila da un paso al frente y con ‘reber’, como para sí misma): «yo lo hago porque lo hiciste tú, papá, que siempre fuiste un ejemplo para mi, y me transmitiste la Fe en la que creo, por eso he animado a mamá a que hagamos la senda que recorriste y pediremos por ti a Santiago…».
– (Llega otra chica a caballo, en voz alta): Yo lo hago porque es una ruta preciosa que me hacía ilusión hacer con mi querido caballo (y le pega un golpe cariñoso al animal en el cuello), llevaba años pensándomelo y al final decidí ser parte de la historia que recorrió y recorrerá esta ruta, pero no lo hago por fe, porque no soy creyente más que en las personas buenas…
– Otro peregrino: pues yo sí lo hago por fe: sí soy creyente. Pero además también lo hago por tradición, por ganarme la Compostelana visitando la tumba del apóstol.
– (otra) Pues yo lo hago por superarme a mí misma tras haber tenido la suerte de superar una dura enfermedad: este cansancio, este sí que lo sufro con gusto porque en el Camino me siento viva!
– Bien, ya lo hemos dicho todos? Ahora hay que despedirse de la princesa que pasó a ser sirvienta y luego santa. Hay que desearle suerte en su caminar porque ella, al igual que nosotros, continuó su viaje desde aquí…
– (y todos juntos): “¡Felicia, buen camino!” (y reanudan su viaje, quedando iluminada su ‘brecha’ de luz en el suelo, que les hace de senda, y se vuelve a iluminar la parte medieval, quedando iluminadas las dos épocas, mezcladas en la plaza:
– (Felicia, alegre) Diría que con el sonido de esta brisa han llegado a mis oídos las respuestas que he pedido a otros peregrinos…
– (el personaje que esté con Felicia) ¿Oyó usted desde el futuro?
– Sí… Y siento que mi corazón oirá las respuestas de los peregrinos que pasen por aquí, por Obanos, por siempre…
– Vale bien (algo incrédulo o sorprendido por esa respuesta) Pero lo importante es ahora mismo su propia respuesta, doña Felicia: ¿Princesa peregrina, y por qué hacéis vos vuestro Camino?».
(derechos reservados, M. Pagola Erviti, 2021)
Fotos originales de las esculturas en Elche:






