VESTUARIO DEL MISTERIO

El rico vestuario de la representación del Misterio de Obanos lo componen 1.056 trajes, cada uno de ellos con sus correspondientes complementos. Todos son réplicas de atavíos medievales, que se fueron diseñando entre 1965 y 1977.

Además de estos trajes hay una veintena de carruajes, aperos para las caballerías, estandartes, espadas, escudos, armaduras, etc. Todo ello se encuentra en el edificio sede actual de la Fundación Misterio de Obanos. De su conservación se encarga la Hermandad de Ermitaños de Arnotegui.

En un principio se usaron trajes diseñados por Francis Bartolozzi y compuestos por las hermanas Mari y Carmen Lozano, completándose con el conjunto de la Institución Cunas, del Padre Carmelo, dominico pamplonés. Pronto intervinieron modistas del pueblo, como Clara Vélaz, mientras que la mayor parte de los gorros fue labor de la obanesa Mª Luisa Ulzurrun.

En 1997 la también obanesa Mª Luz Vidart hizo un repaso a los trajes y ya en 1999 y 2000 un pequeño grupo de personas realiza una importante labor de conservación. De las prendas de cuero, arreos de caballería, etc. se ocupó el guarnicionero puentesino Mariano Vélez. En 1998 se encargó de hacer un inventario de los mismos Feliciano Vélez.

El valor artístico de esta colección de trajes medievales no resulta inferior al económico y se puede considerar inestimable.