Puente la Reina

Panorámica de Puente la Reína desde Arnotegui

En la primera mitad del siglo XI, fue construido el magnífico puente románico de 7 arcos que facilitó el paso a los peregrinos sobre el río Arga de Camino a Compostela. La villa fue fundada un siglo después por Alfonso el Batallador, con el objeto de poblar puntos estratégicos dentro del Camino de Santiago.

Distintos monumentos civiles y religiosos se levantaron dando a la villa un aspecto medieval del cual hoy en día todavía podemos disfrutar.

La Iglesia del Crucifijo está formada por dos naves, una románica del siglo XII construida por los Templarios, con una excelente portada, y otra gótica del siglo XIV que alberga el extraordinario Crucifijo doloroso en forma de «Y» calificado como uno de los más bellos existentes en España.

En la calle Mayor «Rua de los Peregrinos» se levanta la Parroquia de Santiago, construida en el siglo XII de la cual se conservan sus dos interesantes portadas, una de ellas muy decorada y de clara influencia mozárabe. El edificio tiene planta de cruz latina y bóveda de crucería estrellada. El grandioso retablo mayor es de mediados de siglo XVIII. Entre las tallas que se encuentran dentro del Templo destaca la de Santiago Peregrino popularmente conocido como Santiago Beltza, negro en euskera, una escultura en madera policromada del siglo XIV, una talla gótica de San Bartolomé de grandes dimensiones realizada en piedra, la virgen del Rosario gótica del siglo XIV y uno de los mejores órganos navarros de principios del siglo XIX.