El proyecto de actualización del Misterio de Obanos comenzó a tomar forma institucional a finales de 2025. El Gobierno de Navarra, mediante Resolución 344/2025, de 17 de diciembre (publicada en el Boletín Oficial de Navarra el 13 de enero de 2026), declaró de interés social el programa presentado por la Fundación bajo el título «Proyecto de modernización, recuperación y consolidación del Misterio de Obanos 2026–2030 como referente del patrimonio escénico y cultural de Navarra», con una duración de cinco años, hasta el 31 de diciembre de 2030.
Esta declaración supone asimismo el reconocimiento del proyecto como MECNA (Mecenazgo Cultural de Navarra), un régimen que busca fomentar la participación económica de particulares y empresas mediante el micromecenazgo, ofreciendo importantes beneficios fiscales a quienes realizan aportaciones al proyecto. Conoce aquí cómo hacerte Mecenas del Misterio de Obanos.
Este Proyecto de modernización establece un desarrollo progresivo hasta 2030, en el que se prevé ir dando a conocer y poniendo a prueba distintas novedades escénicas y narrativas antes de abordar una futura representación completa del Misterio que pudiera incorporarlas. Estas pruebas se centrarán especialmente en algunos de los nuevos momentos de mayor fuerza visual y espectacularidad planteados para la actualización formal de la obra: escenas concebidas como hitos estéticos dentro de la representación, de carácter principalmente coral y operístico, capaces de generar imágenes de referencia (auténticos «momentos foto») y de reforzar la dimensión espectacular del Misterio mediante un lenguaje escénico más contemporáneo y vanguardista.
La primera de ellas sería «La Evocación», planteada por el actual presidente de la Fundación como una posible culminación de gran fuerza escénica y visual de la estampa de «La Lazarilla», concebida como uno de esos grandes momentos de espectacularidad llamados a convertirse en futuros hitos estéticos de la representación y a ejercer, por su propio atractivo visual, como potente reclamo para nuevos espectadores. La realización de este ensayo estaría vinculado a la puesta en marcha de la primera de las propuestas incluidas en el programa para los gigantes de Obanos planteado por el presidente de la Fundación, Mikel Pagola Erviti.
«La Evocación» incorpora una nueva escena que amplía el relato y refuerza su dimensión legendaria, utilizando además un recurso visual especialmente concebido para el enorme espacio monumental de la plaza: las figuras de los gigantes de Guillén y Felicia se elevarían sobre la escena, convirtiéndose durante unos instantes en una evocación de los protagonistas de la leyenda que dio origen al Misterio y que acaba de ser contada por la Lazarilla.
¿En qué consiste La Evocación, con los gigantes?
1) La Lazarilla: la voz del pueblo que transmite la leyenda
La elección de la estampa de «La Lazarilla» para introducir esta primera propuesta no es casual. Este personaje tradicional, que acompaña al Ciego y que va acompañado por una juglaresa, representa en cierta forma al propio pueblo de Obanos que, generación tras generación, ha mantenido viva y transmitido de boca en boca la leyenda de Guillén y Felicia, hasta que esta terminó tomando cuerpo teatral en el Misterio.
La Lazarilla actúa así como un eslabón entre tiempos. Congregando al pueblo a su alrededor, relata lo sucedido a Felicia y su muerte a manos de su hermano Guillén. En ese momento de la obra, la noticia de la santidad de Felicia ya se supone extendida de pueblo en pueblo, mientras Guillén continúa vivo, aunque se ha perdido su rastro tras su regreso de Santiago. Ninguno de los dos está, por tanto, físicamente presente en la escena: Felicia ya no pertenece a este mundo y Guillén se encuentra ausente. Así, como los personajes no están, pueden aparecer representados de forma ‘no real’.

2) De «La Lazarilla» a «La Evocación»: una estampa en tres momentos
«La Evocación» parte precisamente de esa ausencia para hacer visible, de una forma deliberadamente onírica, aquello que el pueblo imagina mientras escucha el relato. Los protagonistas de la leyenda reaparecerían entonces no como personajes reales, sino transfigurados en las grandes figuras de los gigantes de Felicia y Guillén: una representación esencial, casi irreal, de la imagen que, entendemos, se forma de ellos en la mente colectiva.
La estampa habitual de la Lazarilla tendría mucha más importancia al reforzarse con un añadido al inicio y con este final nuevo de «La Evocación». De esta forma el esquema sería el siguiente:
- Al comienzo: Ahora irá aquí la declamación del verso que, a modo de oración, se añadió con posterioridad al texto original de 1964 y que servía como introito del Misterio (justo antes de comenzar). Se trata del rezo que dice «Virgen Santa de Arnotegui / gracioso lirio en el valle / paloma que en tu amplio vuelo proteges campos y lares / ayúdanos a narrar / el Misterio bronco y suave / de Guillén y de Felicia», etc. Eso pasaría ahora a este punto de la obra porque encajan muy bien dando contexto y sirviendo de marco a lo que la Lazarilla y la Juglaresa van a contar: con eso se atrae y reúne al pueblo para que asista a oír contar la leyenda y se disponga alrededor.
- La estampa tradicional de la Lazarilla, que comienza con el canto de la Juglaresa de «Hijos de Dios en la tierra / peregrinos de Santiago / buenas gentes del lugar / oíd el triste relato (…)». Y que luego continúa la Lazarilla con su tan tradicional y marcada tonadilla del «Traidor por vana soberbia / a tu principesco rango / por su horrible fratricidio / los suyos le repudiaron (…)» que, además, conservaría la pequeña representación gestual introducida en anteriores puestas en escena (por parte de los directores Alfonso Segura y Javier del Cura), en la que varios niños escenifican mediante mimo algunos de los episodios que va narrando la Lazarilla. A partir de este recurso y tomándolo como motivo, se produciría progresivamente la transformación hacia «La Evocación» de los dos personajes principales.
- «La Evocación» como nuevo final grandioso de la estampa de La Lazarilla, que es lo que se explica en esta página.

3) Dos espacios escénicos: del plano real al plano onírico
El escenario de la plaza quedaría dividido visualmente en dos espacios claramente diferenciados y con finalidad distinta:
- En la mitad delantera, comprendida entre el crucero y el Ayuntamiento, se desarrollaría el plano real de la representación: la Lazarilla, la Juglaresa y el Ciego, junto al crucero y, frente a ellos, el pueblo dispuesto aproximadamente en media luna, siguiendo la forma de la rotonda de la plaza, escuchando su relato bajo una iluminación naturalista. Todos los actores y figurantes permanecerían en esta mitad de la plaza.
- Mientras tanto, la mitad posterior de la plaza (entre el crucero y el arco) permanecería prácticamente a oscuras. Este será el plano onírico o simbólico (el de evocación o imaginación colectiva). Allí, integrados inicialmente en la ambientación rural y ocultos bajo elementos que simularían ser grandes balas de paja, permanecerían tendidos los dos gigantes, lo que permitiría preparar discretamente los trabajos para su posterior elevación, sin luz, mientras la atención del público continúa concentrada en la Lazarilla, delante. Con esta separación de espacios, además, garantizamos la seguridad de los figurantes puesto que en esta parte trasera no habrá nadie más que quienes manejen los gigantes.
El tránsito entre ambos mundos se produciría al final de su relato. La Lazarilla concluye sus versos con el vehemente «¡…que santa la ha proclamado-oo!», expresión que el pueblo recogería y repetiría como un nuevo grito colectivo a modo de bis: «¡¡…que santa la ha proclamado-oo!!». Ese instante de exaltación marcaría el final del plano real y abriría, mágicamente, el paso a La Evocación, en otro plano (el de atrás).
4) Del plano horizontal a la verticalidad: una nueva dimensión escénica
La iluminación del primer espacio perdería entonces protagonismo y cobraría vida la mitad hasta ese momento oscurecida de la plaza, mediante una luz deliberadamente irreal que permita al espectador comprender que lo que comienza a contemplar ya no sucede en el mismo plano de realidad: es la imaginación colectiva del pueblo hecha visible sobre el escenario.
En ese espacio ascenderían lentamente los gigantes de Guillén y Felicia, mirando inicialmente al frente, hieráticos, mientras voces y música incidental recuperarían fragmentos y ecos de su historia intercalados, alternadamente, con frases de la Lazarilla y la Juglaresa. La propia escala de las figuras, su inmovilidad expresiva y su elevación contribuirían a presentarlas no como sustitutos literales de los actores, sino como imágenes idealizadas de unos personajes ausentes.
Los gigantes ascenderían con una iluminación propia, a batería, colocada fuera y dentro de las propias figuras, de forma que se creen sombras que añadan aún más espectacularidad y sensación mágica al momento. Por fuera quedarían iluminadas las caras de forma contrariada (con los focos en el pecho), y las capas desde debajo de las mismas, mientras que desde dentro los focos iluminarían el interior de las faldas, haciendo brillar especialmente las partes transparentes y la parte inferior interna hueca.
La elevación de los gigantes introduce, además, una dimensión vertical en una representación que tradicionalmente se desarrolla de manera fundamentalmente horizontal, sobre la enorme superficie escénica de la plaza. «La Evocación» pretende así explorar también las posibilidades expresivas del espacio en altura, incorporando un nuevo eje visual que aporte mayor riqueza y monumentalidad a la puesta en escena.
Esta búsqueda de una mayor verticalidad ya fue planteada por el presidente de la Fundación tras su visita al Misteri d’Elx (Misterio de Elche), donde el aprovechamiento del espacio vertical constituye uno de los recursos escénicos más impactantes y espectaculares de la representación. Frente a ello, el Misterio de Obanos se ha desarrollado tradicionalmente sobre un escenario de marcada horizontalidad, por lo que incorporar también la altura como dimensión escénica abre nuevas posibilidades visuales y expresivas para su actualización.


5) El clímax de La Evocación: la elevación de Felicia
El clímax llegaría con Felicia: mientras continúa resonando la proclamación de su santidad, y con el aumento del motivo musical de fondo, que tomaría todo el protagonismo, se incorporará el sonido real de las campanas de la iglesia de Obanos. Con todo esto funcionando, la figura de Felicia seguiría ascendiendo hasta situarse por encima de la de Guillén. La diferencia de alturas establecería visualmente una jerarquía entre ambos y representaría la elevación espiritual de Felicia frente a su hermano, que aún es un mero pecador.
En el instante culminante, Guillén dejaría de mirar al frente y se volvería hacia su hermana, contemplándola en su ascenso. Esto se haría timonando la figura, desde abajo, con vientos o cables para recolocarla mientras está suspendida. Con ese único movimiento se reconocería simbólicamente aquello que acaba de proclamar el pueblo: la santidad de Felicia. La imagen de ambos gigantes en el aire, con Felicia elevada por encima de Guillén y él girándose hacia ella, constituiría el gran «momento foto» con el que culminaría «La Evocación» y uno de los posibles nuevos hitos visuales del futuro Misterio. Provocando el aplauso del público, con el éxtasis de medios (música, campanas, iluminación completa, etc), los gigantes bajarán lentamente hasta su posición inicial, dando por terminada la escena.
6) Una escena coral concebida para la participación de todo el pueblo
Es importante referir que, dado que esta escena está concebida como de gran potencia visual y como un hito importante en la renovación del Misterio, se ha pretendido deliberadamente que sea coral, es decir, con todo el pueblo reunido. De esta forma todas aquellas personas figurantes del Misterio podrán estar viéndolo en directo como oyentes de la Lazarilla, como pueblo, contribuyendo a ‘imaginarlo’ colectivamente. Esto obedece a que Mikel Pagola, autor de esta escena, entiende que participar en los momentos cubre de la obra constituye un atractivo para los participantes.
¿Cuándo se haría esta prueba escénica?
La intención del presidente de la Fundación era realizar una primera prueba escénica en la propia plaza de los Fueros de Obanos (donde se representa el Misterio) a poder ser en 2026, para comprobar el funcionamiento visual de la propuesta en el espacio real. El 20 de agosto está prevista una reunión, convocada por la alcaldesa, Arantxa Hernandez Lacalle, entre la Corporación Municipal del Ayuntamiento de Obanos (propietaria de los gigantes), la Comparsa ‘La Obanesa’ (que ostenta la cesión de uso de las figuras), y el presidente de la Fundación Misterio de Obanos, Mikel Pagola Erviti, promotor de esta prueba escénica.
Para este ensayo se plantea utilizar grúas que permitan experimentar con diferentes alturas y estudiar la relación de las figuras con la iglesia, las construcciones de la plaza, el resto de intérpretes y, además, conocer la reacción del pueblo de Obanos, los visitantes y de todas aquellas personas que asistan como público.
No se trata, por tanto, de presentar una solución escénica definitiva, entre otras razones porque la prueba se realizaría con pocos elementos escénicos, sino de experimentar, valorar su funcionamiento real y proporcionar al Patronato de la Fundación más elementos de juicio para decidir posteriormente sobre su posible incorporación al Misterio y, en su caso, sobre la forma de llevarla a cabo. Para una eventual incorporación definitiva al Misterio cabe la previsión de poder estudiar una solución técnica más integrada en el propio espacio escénico, que podría basarse en un sistema de sirgas metálicas tendidas entre la torre de la Casa de Cultura (el antiguo Mesón) y la fachada de la iglesia.
«La Evocación» supone así el primer paso visible de ese proceso de actualización: conservar aquello que hace reconocible al Misterio de Obanos y, al mismo tiempo, explorar nuevas formas de contar y representar su leyenda mediante recursos escénicos de gran formato, acordes con la monumentalidad de su escenario.
Programa de fiestas de Obanos 2026
La primera presentación pública de «La Evocación» se ha realizado en el programa oficial de las Fiestas de Obanos de 2026, en la doble página central del cuadernillo, a modo de pequeño póster (donde están las grapas). Ahí la Fundación Misterio de Obanos ha incluido un anuncio dedicado al proceso de actualización de la representación que impulsa el actual presidente de la entidad. La nueva propuesta escénica se explica en él, sobre la imagen de ejemplo de la propuesta, que se pone como fondo, de la siguiente manera:
El proyecto «Misterio de Obanos 2030: Actualización de una leyenda medieval» pretende conservar la esencia del Misterio incorporando una renovación narrativa y escénica que permita acercarlo a las nuevas generaciones y garantizar su continuidad futura.
Esta imagen, «La Evocación», muestra uno de los nuevos recursos escénicos propuestos: un momento cumbre de gran plasticidad visual que podría culminar la estampa de «La Lazarilla», elevando a los personajes y reforzando la dimensión legendaria del relato.
Se plantea realizar una primera prueba escénica en la plaza para comprobar el efecto visual de la propuesta. Las grúas permitirían experimentar con las alturas y estudiar la integración de la propuesta en el espacio.
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Aquí se puede descargar el PDF original del anuncio completo: Anuncio programa de fiestas 2026 FMO



