Ermina de Nuestra Señora de Arnotegui


A escasos veinte kilómetros de Pamplona y a las mismas puertas de Puente la Reina se encuentra Obanos, villa de notable resonancia en la historia del reino de Navarra por haber sido sede de la Junta de Infanzones, una hermandad de la baja nobleza que destacó por su defensa de los fueros frente a los abusos de la corona en tiempos de las dinastías francesas de Champaña y los Capetos.El lema de este movimiento «Pro libertate patria gens libera state» puede leerse en una placa en la fachada del palacio de Navarra en Pamplona.
En el alto de la sierra sur de Obanos se encuentra la ermita de Nuestra Señora de Arnotegui, a la que los lugareños marchan en romería el segundo domingo de Pascua y en el mes de septiembre.La ermita de Arnotegui, conocida popularmente como de San Guillermo, se encuentra en el Valle de Valdizarbe, a unos dos kilómetros de Obanos, situada en lo alto de un monte que lleva su mismo nombre. Su posición hace de ella un excelente mirador para contemplar toda la zona. La ermita nace al amparo de la leyenda de San Guillermo y Santa Felicia, que recoge el Misterio de Obanos, según la cual el santo pasó los últimos años de su vida en Arnotegui, dedicado por completo a la oración y el servicio a los demás en agradecimiento a la Virgen.

El nombre euskérico de Nuestra Señora de Arnotegui hace mención a uno de los productos típicos de nuestra tierra: el vino. Es esta la razón por la cual esta simpática Virgen lleva en su mano con cariño el fruto de nuestros vinos. Se trata de una encantadora talla románica que muestra perfectamente las características del estilo medieval y de la que destaca su sencillez, colorido y el fondo plateado rodeado de esmaltes cristalinos de colores.